El gluteus maximuses, como su nombre indica, el músculo más grande de nuestro cuerpo. Los glúteos nos ayudan a caminar, permanecer erguidos y prácticamente se involucran en todos los movimientos que realizamos cada día y sufren el peso de nuestro cuerpo cuando estamos sentados. Sin embargo, y aunque su incansable actividad pudiera parecer suficiente para que se mantuviesen firmes y tonificados de por vida, acusan la flacidez y el descolgamiento propios del paso del tiempo y del sedentarismo desde la juventud. Unos glúteos firmes, tonificados y con un volumen atractivo son hoy en día uno de los principales signos de belleza que buscamos recuperar y mantener, aunque el entrenamiento que requieren no siempre es fácil de seguir e, incluso en esos casos, de conseguir.

EMBODY® es la última tecnología al servicio de la recuperación y el mantenimiento de la firmeza y tonicidad de los glúteos, un procedimiento no invasivo que consigue resultados visibles desde las primeras sesiones, al reclamar y activar la actividad muscular propia.

“No cabe duda que hoy día la tonicidad y volumen de los glúteos es una de las grandes demandas en estética. En realidad, lo ha sido siempre, pero hasta ahora no teníamos la posibilidad de trabajarlos de manera no invasiva y con resultados realmente visibles”, explica Silvia Oliete.

¿CÓMO FUNCIONA EMBODY®?

Mediante dos dispositivos individuales que se colocan y aseguran sobre cada glúteo, la musculatura de la zona recibe ondas electromagnéticas de alta intensidad capaces de probar su contracción supraximales (más del 100% de la capacidad muscular).

Estas ondas provocan unas 20.000 contracciones del músculo y sus fibras, aumentándolas y relanzando su síntesis. Este entrenamiento inducido y reflejo, consigue la tonificación de la zona y por tanto, el aumento de su volumen y definición, implicando así mismo una pérdida de grasa localizada como efecto secundario.

Resultados tangibles desde el primer tratamiento, y visibles pasadas entre dos a cuatro semanas.

06 junio 2022 — Silvia Oliete Escrig